jueves, 3 de noviembre de 2016

Criadillas empanadas (Ous de borrego)






Esta vez os traigo una receta que en pocos lugares de Villajoyosa podréis encontrar, a pesar de ser una de las tapas que, hace tiempo, se servían en muchas de los bares del pueblo. Se trata de “ous de borrego”, aunque hoy en día los preparan de cerdo o ternera, ya que de cordero son muy complicados de conseguir. En esta ocasión los he hecho de cerdo, y aun así, he tenido que pedir al carnicero que me los trajera, pues de normal no tienen.

Lo complicado de esta receta es conseguir eliminar el olor que desprenden las criadillas. Conozco a ciencia cierta que en algunos lugares no realizan el proceso que describiré a continuación, pero yo prefiero hacerlo a mi manera.
Ingredientes para 4 personas.

2 criadillas (de cerdo o de ternera)
El zumo de 2 o 3 limones (dependiendo del tamaño)
8 / 10 granos de pimienta.  
4 o 5 hojas de laurel.
Harina, huevo y pan rallado para el rebozado.
Aceite de girasol





Preparación:

Las criadillas vienen envueltas en una “telilla” que hay que eliminar. Os recomiendo que os la quiten el carnicero, pues esta muy pegada y, si no tienes practica, os costará “un huevo” (nunca mejor dicho...)




Una vez tengamos las criadillas peladas, habrá que cortarlas en trozos. Depende de quien los prepare, se pueden cortar en medallones o a tacos, esto va al gusto del consumidor.

A continuación, habrá que enjuagarlos a conciencia, yo los pongo debajo del grifo y los tengo allí un par de minutos con el agua corriendo.

Cuando los tengamos bien, bien limpios, los introducimos dentro de un bol, junto con el zumo de los limones, los granos de pimienta y las hojas de laurel (también se puede sustituir el limón por vinagre), y lo dejaremos reposar en la nevera no menos de 2 horas.

Transcurrido este tiempo, pondremos un cazo con agua hirviendo, y los escaldaremos. Este paso mucha gente no lo hace, pero a mi me gusta hacerlo, pues las criadillas con el calor menguan, y si no lo escaldásemos, a la hora de freírlos, el rebozado quedaría suelto.





Una vez limpios, aromatizados y escaldados, tan solo nos queda rebozarlos con la harina, huevo y pan, y freírlos con el aceite bien caliente.

Recomiendo comerlos al momento, están de vicio.






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